Sandalias

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Estamos en pleno invierno y lo que menos apetece es quitarse ropa o pensar en llevar prendas más ligeras o veraniegas y mucho menos en enseñar los pies. Si nos paramos a pensar en los acontecimientos que tenemos previstos para el buen tiempo, casi seguro que nos acordamos de que estamos invitadas a una boda. Pero bien es cierto que para este tipo de celebraciones (que son muy numerosos desde mayo hasta septiembre), las sandalias (e incluso los zapatos abiertos) juegan un papel destacado en el look de las invitadas.

Muchas son las ventajas de este tipo de calzado. Para empezar aporta al conjunto del vestuario un toque muy femenino. Los diseñadores de calzado tratan con mucho mimo y esmero a las sandalias, pues pueden realizar creaciones muy delicadas, sofisticadas y elegantes. Todo ello sin que sea incompatible con ser un calzado cómodo y muy agradable. Quienes lucen unas sandalias saben que atraerán las miradas de quienes les rodean.

El abanico de creaciones es amplio, pues hay diseños sencillos pero muy bellos gracias al material en el que han sido fabricadas, pero también hay otros diseños mucho más elaborados que incluyen pedrería, flores, lazos en incluso plumas. El tacón también es un elemento que hace que un mismo modelo de sandalia parezca diferente dependiendo de la altura del mismo. Los tacones más altos estilizan las piernas y los más bajos son aptos para todas las edades, aportando femineidad. Para la noche las apuestas más arriesgadas son aquellas que aportan un toque de color o brillo que hace que las sandalias destaquen por encima de cualquier otro detalle del vestuario escogido.

Otro punto a favor de las sandalias es que son fácilmente combinables. Lo mismo se adaptan a un vestido corto, que a uno largo que a un pantalón. En este último caso, el conjunto de sandalia y pantalón, queda perfecto igual con un diseño ancho y con volumen que con un pitillo ajustado.

No hay que olvidar que para lucir con estilo unas sandalias es importantísimo que nuestros pies luzcan cuidados. Para ello hay que hidratarlos a menudo y llevar una pedicura perfecta. El color de las unas debe combinar con el de las sandalias.

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